Solo quedan 10 vaquitas marinas en México: NYT

De acuerdo con los científicos, los pescadores de San Felipe siguen practicando una pesca irregular y contaminante, lo que ha orillado a las marsopas a la extinción.

El último recuento de ejemplares de vaquitas marinas fue en 2019 y solamente quedaban diez, por lo que, este otoño los científicos temían que en su próxima expedición no encontraran ninguna. Las herramientas de pesca como las redes de enmalle que atrapan camarones y peces, también enredan vaquitas, ahogando a los mamíferos, siendo los principales detonantes de su desaparición.

El caso de la vaquita la solución está en poner fin a la pesca ilegal, requieren voluntad política, aplicación de la ley y un profundo compromiso con las comunidades locales para satisfacer las necesidades tanto de las personas como de los animales.

Una cuadrilla de pescadores saca una red de enmalle del agua. Las redes pueden alcanzar la longitud de varios campos de fútbol americano.

“El gobierno, hasta ahorita, no nos ha dado una respuesta efectiva o algo efectivo cómo vamos a mantener a nuestras familias sin salir a trabajar ilegalmente”

Ramón Franco Díaz, presidente de una federación de cooperativas pesqueras en San Felipe al The New York Times.

Los primeros resultados del estudio de las vaquitas de este año, finalizado a principios de noviembre, muestran que los animales siguen existiendo. Los expertos en mamíferos marinos dicen que la recuperación es posible, pero solo si su hábitat queda libre de redes de enmalle.

Los pescadores retiran las cabezas de los camarones capturados en el golfo. Algunos lugareños creen que las vaquitas ya han desaparecido, pero los científicos dicen que su estudio de octubre y noviembre confirmó su presencia.

La población de la vaquita marina se ha ido de 600 individuos en 1997 a alrededor de diez en 2019.

Para proteger a las vaquitas, un acuerdo del gobierno mexicano prohíbe las redes de enmalle en gran parte del Alto Golfo de California, el único lugar donde viven estos mamíferos. Otro acuerdo prohíbe la pesca en una sección mucho más pequeña del golfo, denominada oficialmente zona de tolerancia cero, donde se han visto vaquitas en los últimos años. Pero en San Felipe es como si las normas no existieran.

El 3 de noviembre, los científicos contaron 117 barcos de pesca en la zona prohibida en un solo día, según un informe obtenido por The New York Times.

Refiriéndose a la zona de tolerancia cero, que abarca un área de 12 por 24 kilómetros, el texto del acuerdo “prohíbe la navegación de cualquier tipo de embarcación dentro de esta zona, excepto barcos de vigilancia, investigación o recuperación de redes”. También establece que “se prohíbe la pesca de cualquier tipo”.

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